Verano GBE: Encontrar a Dios en las cosas cotidianas

28/08/2023
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En el Verano GBE pude encontrar a Dios en las cosas cotidianas

 

Cuando me pidieron que escribiera un resumen de todo lo que he sentido en GBE Nacional, no tenía ni idea de qué decir sobre este campamento. Ahora, ya lo sé.

Lo que te esperas al llegar a un campamento cristiano es que te vas a encontrar primeramente con jóvenes, monitores y básicamente todo lo que forma un campamento. Piensas que solo cantarás unas canciones, escucharás una prédica como las de la iglesia y luego vendrá lo «diver», que son las veladas.

Pues yo estoy ahora escribiendo esto, para mostrarte que no es así.

En este campamento he conseguido encontrar a Dios en cosas cotidianas de la vida, darme una visión nueva de lo que es Dios, y descubrir que no solo lo encuentras en la Biblia, películas cristianas, canciones cristianas, etc. En este campamento he llegado a entender que hasta en una película del Señor de los Anillos o en un anuncio del Burger King (si no lo entendéis, preguntad a alguno de los campistas de qué hablo, ellos sabrán) puedes sacar una prédica que puede alterar tu visión del mundo cristiano. En este campamento hemos vuelto de una canción cristiana, un concierto, saltando, bailando y cantando a todo pulmón para el Señor.

 

En el Verano GBE pude encontrar a Dios en las cosas cotidianas

 

Gracias por leerme.

Atentamente, una campista soñadora,

Avril Gómez Sampietro. Campista del verano gbe 2023

 

 

 

 

El Campamento Verano GBE 2023 tuvo lugar en el Albergue La Casita, en Albacete, la última semana de julio. Con 86 estudiantes, un equipo de 15 monitores, 2 colaboradores y con Ismael Sánchez, que estuvo compartiendo la Palabra y un taller sobre Fe y Cultura. Además, varios de monitores estuvieron impartiendo diferentes talleres con temática relevante para los adolescentes de hoy.

 

Este año estuvo lleno de retos hasta el último momento del campamento, pero vimos a Dios obrando en cada momento. A muchos les cuesta relacionarse con normalidad (la pandemia sigue haciendo estragos), tienen ansiedad, rebeldía, están inquietos, vienen con cargas por sus familias, incluso carecen de fe y luchan con su identidad. Por eso, los monitores tuvimos que multiplicarnos en paciencia, cariño, atención, escucha, y sobre todo, en mostrarles el amor de Dios.

 

 

Es en estos casos en los que podemos decir que la obra no es nuestra sino del Señor, quien nos fortalece y guía en momentos en los que nos sentimos perdidos e incluso retados por los mismos adolescentes. Dios no deja de sorprendernos y de mostrarnos que lo poco que hacemos no es en vano. Al regresar a casa recibimos mensajes de varios adolescentes testificando de su fe tomando el paso de obediencia al bautizarse, tomando compromiso con Dios, animando a otros a sumarse a tiempos de oración y empezando una relación con Él que todavía sigue latente.

Meses después sigo leyendo lo que una estudiante dejó escrito en mi ordenador: “Lo que te esperas al llegar a un campamento cristiano es que te vas a encontrar con jóvenes, monitores y básicamente todo lo que forma un campamento. Piensas que solo cantarás unas canciones, escucharás una prédica como las de la iglesia y luego vendrá lo “diver”. Pues yo estoy ahora escribiendo esto, para mostrarte que no es así.

En este campamento he conseguido encontrar a Dios en cosas cotidianas de la vida y darme una visión nueva de lo que es Dios, y de que no solo lo encuentras en la biblia, películas cristianas, canciones cristianas, etc. En este campamento he llegado a entender que hasta en una película del Señor de los Anillos o en un anuncio del Burger King puedes sacar una prédica que puede alterar tu visión del mundo cristiano. En este campamento hemos vuelto de una canción cristiana, un concierto, saltando, bailando y cantando a todo pulmón para el Señor.”

Esta es Su obra, nosotros nos sumamos a ella.

Michelle Carrasco, asesora de GBE

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