En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema “Náufragos y enviados”

06/10/2025
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Verano gbu 25

 

Un día como hoy, hace un poco más de dos meses, estábamos en Monteolivos compartiendo un precioso tiempo juntos en el mítico campamento de Verano GBU. Del 21 al 28 de julio de 2025, cerca de 160 estudiantes, asesores y doulos reflexionamos en torno a la misión estudiantil bajo el lema “Náufragos y enviados”.

Náufragos: la historia de Jonás

Joaquín Hernández, Secretario General de GB Unidos, estuvo a cargo de las exposiciones bíblicas. Si bien es cierto que tuvo que competir con las pegadizas letras y melodías que la IA generó sobre el famoso personaje bíblico (Oh Jonás, ¿a dónde vas? ¡No puedes huir de lo que Dios te da! 🎶), Hernández desgranó el libro de Jonás a través de seis “cuandos”, poniendo de manifiesto todo lo que tenemos en común con el profeta.

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

Al igual que Jonás, cuando Dios nos llama, podemos poner mil excusas para huir y escondernos. “Jonás no encontró una razón para ir a Nínive”, explicó el ponente, pero “el auténtico discípulo sigue, aunque no entienda”. Y cuando Dios no nos da por perdidos, envía tormentas y marineros para recordarnos que somos parte de su misión —aun en nuestras huidas—.

En su enseñanza, Joaquín subrayó la importancia de tener tiempos de intimidad con Dios: cuando oramos, pasan cosas. “Jonás oró como un hijo desesperado que clama a su padre”, razonó. Y El Padre escuchó a su hijo, dándole una nueva oportunidad al hablarle por segunda vez: “Levántate y ve a Nínive”.

Jonás obedeció, y aquella cruel ciudad se arrepintió. “El rey de Nínive se quitó el manto y se humilló porque entendió que ante Dios todos nos tenemos que humillar”, ilustró el ponente. Ahora bien, Jonás se nos muestra como un hombre que vive en una constante lucha interna. En él conviven los contrastes de cuando vivimos según el llamamiento de Dios y, a la vez, cuando Dios no lo es todo y cuestionamos o nos oponemos a su voluntad.

No obstante, la historia no acaba con la debilidad de Jonás. Hernández argumentó que el ejemplo de este “profeta pródigo” —como lo denomina Tim Keller en su libro—  nos recuerda aspectos clave sobre el carácter de nuestro Señor. Cuando el amor de Dios es superior a todo, incluso la rebeldía del profeta y el pecado de una ciudad entera quedan cubiertos por su misericordia. “Dios se identifica con los ninivitas y espera que Jonás también lo haga”, concluía el secretario general. “Y nosotros, ¿cómo vemos a los ninivitas que nos rodean? ¿Cómo nos relacionamos con ellos?”, nos retaba Joaquín.

 

Enviados: formándonos para la misión

“Me ha sorprendido lo bien que profundizan en algunos temas”, comenta muy acertadamente Cristian Fajardo, de GBU Valencia. Y es que los espacios de formación del Verano GBU no solamente consistieron en las exposiciones bíblicas, sino que toda una serie de talleres de diversas temáticas estaban a nuestra disposición.

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

Como es costumbre, los principales seminarios se agruparon en tres bloques: Fe y cultura, Proclamación y Biblia. El primero de ellos arrancó con una presentación común a todos los gbusitos sobre la importancia de conectar nuestra fe con la cultura en la que vivimos. José Daniel Marín, a cargo de ese tiempo inicial, introdujo conceptos tan importantes como el de “cumplimiento subversivo”, animándonos a sumergirnos en el libro Cultura y conexión para ahondar en ello.

Posteriormente, nos dividimos en tres grupos para profundizar en ciertos aspectos de nuestra cultura: la desinformación, la prisa y el medioambiente. José Daniel lideró la reflexión sobre el primer aspecto en un taller titulado “La crisis de la verdad en la era de la desinformación”. Gianfranco Cassassa nos invitó a razonar sobre la importancia de “desacelerar el caos y “cómo encontrar paz en un mundo apresurado”. Dana Romera nos retó a ser “sabios con el planeta” y cuidar del lugar en el que Dios nos ha puesto cómo administradores.

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

Dana se encargó también de otro interesante taller, esta vez correspondiente a la temática de Proclamación. “¿Y si pensáramos antes de hablar?” fue el título de un seminario que buscó equipar a los estudiantes para poder construir una respuesta cercana, relevante, personal y actual ante las preguntas que nos puedan plantear.

Su compañero de bloque, Diego de Ricardo, instó a que no cundiera el pánico al intentar leer la Biblia con nuestros amigos. “¡¿Por dónde empiezo?!”, preguntaba el título de su ponencia, ante lo cual De Ricardo poniendo a nuestra disposición recursos para llevar a cabo un Estudio Bíblico para Buscadores.

Diversidad sexual: ¿construir puentes o muros?” fue el seminario al que acudí. En él, Fiorella Araya habló desde su propia honestidad y fragilidad de un tema que suele ser tabú en entornos evangélicos: la sexualidad. “Todos en nuestra sexualidad buscamos amar y ser amados; eso nos hace vulnerables”, apuntó Araya. “El pecado es una forma ilegítima de llenar una necesidad legítima”, continuó, retándonos a invitar a Jesús a esa parte de nosotros.

El bloque de Biblia también se dividió en tres interesantes grupos. Adriana Espinoza ofreció herramientas prácticas para explorar cómo la Biblia nos habla más de lo que a veces pensamos. Darius Dradici respondió la pregunta de “¿por qué fiarnos de la Biblia?” con unos acertados argumentos que pusieron de manifiesto la coherencia histórica y espiritual de la Biblia. Por su parte, Jaume Llenas reflexionó sobre la justicia y la gracia de Dios, lanzando una invitación a reflejarlas en nuestra vida diaria.

El programa de Formación Política, un habitual ya en los encuentros nacionales de GB Universitarios, buscó equiparnos con contenidos teóricos y prácticos para participar en esta esfera de la sociedad. Desde una perspectiva histórica, José Moreno Berrocal analizó la participación de los cristianos en la política, destacando personajes como Juan Althusius o Abraham Kuyper. En el segundo taller, Jaume Llenas analizó la actualidad política desde una perspectiva bíblica.

El broche de oro para el itinerario de Formación Política llegó con una sesión práctica en la que contaron con la participación de dos cristianas involucradas en la política pública: Eva Contador y Noemí Gómez-Pimpollo. “Me gustó el énfasis que hicieron en que no hace falta ser diputado para ser parte de la política”, comenta María Sanz, de GBU Castellón, “simplemente informándote, ejerciendo el voto y no dando un paso atrás ya estás actuando de una manera responsable”.

Finalmente, y como no podía faltar en un Verano GBU, el seminario general de Fe y vocación fue todo un éxito entre los estudiantes. Guiados por Joaquín Hernández, hicimos el esfuerzo de conectar nuestros estudios con cuestiones que, a priori, no parecían tener nada que ver. Desde ingenieros en la industria de la moda a historiadores y policías en la industria alimentaria, este ejercicio nos sirvió de calentamiento para responder una pregunta mayor: ¿cómo podemos reflejar a Dios en nuestro ámbito de estudios?

 

Enviados: compartiendo la visión de la misión

 

Otro de los momentos clave fue el Consejo Universitario, un tiempo organizado por el comité estudiantil para conocer cómo está trabajando Dios en GBU España. Las intervenciones se estructuraron en las cinco áreas saludables de GBU: TRAVICO (Transmisión de la visión y cooperación), PEFODE (Personas, formación y desarrollo), ESGO (Estructura y gobierno), DECO (Desarrollo Económico) y EMI (Evangelización y Misión integral).

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

Aitana Benítez, Eli González y Paula Torralba hicieron un trabajo formidable al recopilar todos los recursos mencionados en el CU en un cuadernillo digital, al que cada participante tuvo acceso al momento. Esto no solo dinamizó las intervenciones, sino que puso estas herramientas al alcance de todos de cara a futuras planificaciones.

Si tuviera que resumir el tiempo del consejo con una palabra, elegiría “emoción”. Cada historia fue para mí un recordatorio de cómo Dios trabaja con nosotros (y a través de nosotros) incluso en nuestras debilidades, bien fuera reorganizando estructuras, recibiendo apoyo inesperado de iglesias y entidades o teniendo conversaciones profundas con nuestros amigos y compañeros —historias con las que más de uno derramamos alguna que otra lágrima—.

El consejo universitario fue también emotivo porque vivimos la despedida de las tres integrantes del comité estudiantil nacional. Reconocimos su trabajo y esfuerzo durante su tiempo sirviendo al Señor en este lugar y oramos porque sigan siendo luz allí donde Dios las envía ahora.

Al preguntarle sobre su experiencia en el comité, Aitana se hace eco del Salmo 126:3 (“Dios ha hecho grandes cosas con nosotros, y eso nos llena de alegría”) para definir lo que han supuesto para ella estos dos años. “Ver a Dios obrar de maneras poderosas en mi corazón, en el comité y en los grupos de toda España, poder ser parte de su obra, servirle con gente que quiero, hacerlo para su Gloria y para que sus buenas noticias impacten más corazones… todo eso ha sido un privilegio inmenso por el cual estoy profundamente agradecida”, explica.

Es y ha sido un privilegio poder formar parte del Comité Estudiantil y con ello poder transmitir tanta visión”, comenta Paula, “aunque también ha sido un sacrificio de tiempo y un auténtico reto encontrar qué era lo que Dios quería enseñar, comunicar y trabajar a través de nosotras con los demás estudiantes.” “He aprendido y crecido tantísimo que solo puedo dar gracias al Señor (y a todas las personas que me han acompañado) por la oportunidad de servir y ser perfeccionada un poquito más a Su imagen”, añade.

“Es muy especial ver a tantos estudiantes nuevos entregados a la misión y con ganas de conocer cómo Dios se ha movido a lo largo de este curso a través de las distintas ciudades en España”, expresa Eli. “Poder experimentar el consejo universitario desde el comité estudiantil, sabiendo que te despides de GBU pero que hay personas dispuestas a tomar el relevo y seguir impulsando el movimiento estudiantil es super emocionante”, concluye.

Precisamente esto último es otro de los motivos por los que definiría el consejo universitario como “emoción”, ya que como movimiento fuimos testigos y participamos de la votación de un nuevo comité: Marcos Simarro López, de GBU Albacete, Eunice Epitie Ele-Bengono, de GBU Sevilla, y yo misma, de GBU Madrid, recogimos con ilusión el testigo del comité estudiantil nacional, confiando plenamente en la dirección del Señor para esta nueva etapa y agradecidos con Juan Pablo Serrano por su acompañamiento como nuestro asesor.

Los highlights del VGBU 2025

 

Cada Verano GBU tiene sus propios highlights o momentos a destacar. Aún recuerdo la batalla de gallos improvisada en 2022, la pegadiza canción que Julia, Anna y Simón hicieron en 2023, o la manifestación contra las caceroladas matutinas de Juan Pablo en 2024 (con cánticos que ahora suenan cada vez que se escucha el nombre de Marta Pimpollo, a quien echamos mucho de menos este campamento).

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

Por supuesto, este año ha estado cargado de anécdotas inolvidables. No faltó Jorge con su pack’a y el nanana, las canciones generadas por IA o los castells de madrugada. Las dinámicas con globos que no tuvieron el mejor desenlace, las lecciones de matemáticas aplicadas a los EBIs y un sinfín de cosas que quedaron debidamente registradas en forma de memes en la cuenta de @salseogbu.

Los espacios a solas con Dios, los momentos vulnerables en grupos pequeños o las veladas de oración y adoración serán también difíciles de olvidar. “Los tiempos de silencio me ponían nervioso al principio, porque nunca estoy tanto tiempo callado”, confiesa Samuel (GBU Girona), “pero después de unos días me di cuenta de que sí estaba aprovechándolo: Dios me retó a seguir cerca de Él aun cuando no haya preocupaciones”.

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

En el Verano GBU reflexionamos sobre la misión estudiantil bajo el lema Náufragos y enviados

 

En definitiva, Verano GBU 2025 nos regaló una mezcla única de aprendizajes, risas, amistades y momentos con Dios que marcaron nuestros corazones. Cada experiencia contribuyó a hacer de este encuentro mucho más que un simple campamento: fue un recordatorio de nuestro papel en la misión de Dios y de la comunidad de la que formamos parte.

Y a ti, ¿qué es lo que más te gustó del Verano GBU 2025?

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