Ver a Dios tocando la vida de muchos estudiantes de GBE es una increíble bendición

31/07/2019
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Crónica del Verano GBE

Por Elena Flores

 

Una semana conviviendo con 145 adolescentes de 12 a 18 años puede parecer a priori una oferta veraniega poco apetecible. Pero os aseguro que ver a Dios tocando las vidas de muchos de ellos, retándoles a cambios profundos y a acercar a Jesús a otros ha resultado ser una increíble bendición para las 19 personas que formábamos parte del equipo del campamento nacional de GBE 2019.

El día 21 de julio llegábamos desde 22 provincias españolas diferentes a “La Casita”, una granja escuela en Casas de Juan Núñez, Albacete, con mucha ilusión y grandes expectativas que muchos de los “gbesitos” compartieron y pusieron delante del Señor en nuestro primer fuego de campamento.

Distribuidos en 18 grupos pequeños, todos ellos se integraron en la dinámica del campamento rápidamente, y tuvieron la posibilidad de hacer nuevos amigos, compartir, orar unos por otros, disfrutar y servir juntos, exponer dudas, hablar de temas que les preocupan, aprender cómo estudiar la Biblia, y emplear una nueva serie de “15 minutos” sobre Marcos para investigar, junto con amigos del instituto, quién es Jesús, aprovechando los recreos o el tiempo de compartir una buena hamburguesa con patatas a la salida de clase.

Tras los preciosos tiempos de alabanza con la colaboración instrumental y vocal de muchos de los jóvenes, en las exposiciones bíblicas basadas en el libro de Rut, Giles Davis nos ha llevado a reflexionar sobre el Redentor de nuestras vidas y el verdadero Amor, y nos ha retado a ir contracorriente confiando en Dios aun sin entender, no tomando decisiones a la ligera, siendo genuinos, apartándonos del pecado, no siguiendo a los dioses de nuestro entorno, aprendiendo a discernir los tópicos de nuestra sociedad a la luz de la Palabra de Dios, controlando nuestros deseos alejados de nuestra verdadera identidad en Cristo con su ayuda, resistiendo al enemigo y siguiendo a Jesús.

 

En los talleres, disfrutamos de la oportunidad de aprender en grupos más reducidos, y con diferentes dinámicas, vídeos y canciones, sobre el problema del porno (con Lydia Padilla), la emergencia climática y el medio ambiente (con Airam Cabrera y Marta Palmes), la obsesión con nuestra imagen (con Natalia Ganivet), y sobre quiénes somos: ¿lo que sentimos? ¿lo que pensamos? ¿lo que hacemos? (con Ada Vaquero). También se trataron de manera más general las diferentes cosmovisiones (con Gerson Mercadal), las dificultades en la evangelización (con Giles Davis) y muchas preguntas de diferente índole que tenían los chavales, a través de un “Interroga a un cristiano”.

Y, cómo no, no podía faltar el disfrutar juntos de una variedad de juegos y dinámicas, devocionales supercreativos, piscina, tiempo de conversaciones, arte y deportes, yincanas ambientadas en películas y juegos de actualidad como la Guerra de las Galaxias, los Vengadores y Fortnite, y hasta de un cine-fórum al aire libre sobre videojuegos, realidad virtual y tecnología con la peli “Ready Player One”.

 

 

Han sido muy bien valoradas por los asistentes la cercanía y amabilidad de los monitores y todas las actividades realizadas; y, sobre todo, aparte del tiempo libre –claro está–, la velada de oración con diferentes puestos distribuidos por el campo, los grupos pequeños, las exposiciones bíblicas con sus tiempos de silencio, y los fuegos de campamento donde dábamos gracias a Dios por el día y lo que nos estaba diciendo. Era emocionante, porque compartieron muchas cosas que habían aprendido, y varios de los jóvenes tomaron la decisión de seguir a Jesús (dos de ellos se animaron a compartirlo delante de todos). Otros muchos respondieron de diferentes maneras al llamamiento de un mayor compromiso con Cristo.

Los estudiantes, por su parte, destacan lo positivo de las relaciones y lo que Dios está haciendo en sus vidas. Daniel Polhmann comenta: “Llegué al campamento con el miedo de que habría un ambiente cerrado y no podría conocer a la gente… Pero me he ido con el recuerdo de una familia gigante, abrazos que nunca se olvidarán, momentos increíbles y ¡la voz de Dios guiándome a vivir confiando más en él!”. A Aitana Benítez, lo que más le gusta de GBE es “ver cómo con los años Dios sigue actuando y tocando nuestros corazones de formas súper impactantes, notar el progreso en muchas de las vidas de un año a otro y ver el trabajo de asesores y monitores para hacer que todo sea más especial y cercano”.

Y, como creemos que la formación puede continuar a través de la buena lectura, hemos animado a que los participantes pudieran adquirir buenos libros sobre temas apropiados para ellos, con muy buena participación, destacando la presentación de la nueva novela de Giles, Despertar, el libro más vendido del campamento.

Por último, en la fiesta de despedida pudimos graduar a 22 estudiantes que podrán avanzar un paso más estudiando en diversas universidades en Barcelona, Tarragona, Valencia, Sevilla, Málaga, Granada, Madrid, Las Palmas, Murcia, Cartagena, Burgos, Ciudad Real y Puertollano, esperamos que integrándose en diferentes grupos de GBU y siguiendo adelante en su caminar con Cristo.

 

Los próximos encuentros de GBE serán en los campas de inicio de curso (CIC para los amigos), que serán por zonas: Madrid y alrededores (13 a 15 de septiembre), Levante y Cataluña (20 a 22 de septiembre), Canarias (27 a 29 de septiembre) y Andalucía y Castilla-La Mancha (4 a 6 de octubre). Podéis encontrar más información y recursos en www.zonalternativa.org.

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